dilluns, de març 15, 2010

LAS TRABAJADORAS DEL HOGAR EXIGEN IGUALDAD





Mientras la reforma del Régimen Especial de Empleadas del hogar sigui paralizada, desde una treintena de organizaciones se trabaja para cambiar la legislación y lograr la equiparación de derechos.





Vacaciones, prestación por desempleo o baja enfermedad professional son derechos contemplados en el Estatuto de los Trabajadores de los que carecen quiens trabajan en el servicio doméstico, es decir, quienes se ocupan de las tareas de cuidado y cuyo trabajo està regulado en el Régimen Especial de Empleados del Hogar (REEH). El 90% de estas personas son mujeres y el número de extranjeras que se ocupan en el sector está en aumento. Mientras el debate sobre la reforma del REEH, que data de 1985, está sobre la mesa de negociación, una treintena de organizaciones, entre asociaciones de empleadas del hogar, de migrantes y del movimiento feminista han elaborado el documento Un lugar justo para el empleo del hogar y sis trabajadoras, coordinado por el Instituto Internacional de las Naciones Unidas para la Promoción y Capitación de la Mujer (UN-INSTRAW). "El gran objetivo es cambiar la legislación, que se derogue el Régimen Especial y se equiparen derechos", declara Beatriz Baus, portavoz de Servicio Doméstico Activo, una de las asociaciones firmantes. Para ella, este logro sería un "precedente para la sociedad" porque su lucha persigue "dignificar la profesión y pasar a ser persona".





Entre otras medidas, exigen contrato de trabajo obligatorio, el establecimiento de una jornada laboral (para internas y externas) no superior a las 40 horas semanales, pagas extras de 30 días y prohibición de hacer descuentos por manutención y alojamiento. Respecto a los descansos, proponen día y medio seguido por semana y diez horas entre jornadas, así como la inclusión del sector en las normas de prevención de riesgos laborales. Piden además una revisión de la Ley de Dependencia que garantice ingresos dignos y protección social y consideran que la Ley de Extranjería aumenta la vulnerable situación de las empleadas del hogar migrantes. Beatriz Baus asegura que la mayoría de las mujeres que trabajan en el sector son extranjeras y "los empleadores prefieren no contratar para no pagar Seguridad Social". Sin embargo, recuerda una estadística de hace dos años en las que "800.000 familias españolas reconocieron tener a alguna persona trabajando en tareas del hogar". El pliego de propuestas coordinado por el UN-INSTRAW plantea la necesidad de que los cuidados sean eje del nuevo modelo (re)productivo que sustituya al actual en crisis. A juicio de Matxalen Legarreta, profesora de sociología de la Universidad del País Vasco, los cambios sólo serán efectivos si hay una reestructuración en todos los ámbitos: social, legislativo, familiar y personal. Es muy difícil establecer una valoración económica del trabajo doméstico porque depende de distintos factores, como la cuantificación económica que se le da cuando se realiza de forma remunerada o el funcionamiento económico particular de cada sociedad. Según una encuesta del INE, las mujeres invierten 34.472,8 millones de horas en trabajos no remunerados y los hombres 12.406,9 millones, lo que supone que cerca del 74% del trabajo no remunerado lo hacen las mujeres.

http://www.diagonalperiodico.net/Las-trabajadoras-del-hogar-exigen.html